Todo ocurrió cuando volvíamos de vender el cargamento de especia para conseguir suministros y algunos androides astromecánicos de segunda mano. Habíamos contratado un par de cargueros para el transporte, y me llevé conmigo a mi fiel ala, Solrac, a Veil Dantuin en su ligero pero fuertemente armado M3-A y al fiable Fenn Tolmund en su robusto Ala-Y. También añadí a los hermanos San en sus Z-95, pues necesitaban foguearse, y por último a Miranda, con la que necesitaba afianzar lazos. Y por supuesto, un poco de la preciada especia Brillestim, que nunca está de más.
Volvíamos de hacer el intercambio por una ruta poco conocida que atraviesa un antiguo campo de batalla, plagada de restos espaciales, cuando los sensores detectaron varias naves acercandose en nuestra dirección. Por las lecturas parecían ser naves imperiales, así que decidí aprovechar el viaje para ganar unos pocos créditos más.
Cuando por fin las tuvimos a la vista empecé a sospechar que no había sido una buena idea. Un par de transportes imperiales son un buen botín, pero la escolta era excesiva para un envío normal. Cuatro Tie-Avanzados del escuadrón Tormenta y dos modelos de Tie-Fighter negros que no había visto hasta el momento, pero de los que había oido algunos rumores. El cargamento debía ser importante para estar tan bien resguardado. Iba a ser todo un reto.
Para intentar salvaguardar nuestra propia mercancía, intenté escorar nuestros transportes hacia el lado izquierdo de la ruta, donde parecía haber un pasillo, y al parecer el comandante rival tuvo la misma idea, alejando nuestros respectivos transportes del centro del campo de desechos. Pero en una arriesgada maniobra que me sorprendió, lanzó sus naves a través de los restos arriesgándose a sufrir daños, pero ganando una posición ventajosa en la batalla.
Esta maniobra me pilló por sorpresa, y me dejó arrinconado en un lateral. Sin embargo los jóvenes piratas Fomor y Deluren se lanzaron contra el transporte más cercano, y junto con el fuego concentrado de Veil y Solrac lograron derribarlo. Pero en el ímpetu inicial no protegieron bien sus flancos y tanto los hermanos San como Veil fueron derribados por una concentración de fuego potenciada por los sistemas de puntería superiores de los nuevos modelos de Avanzado que se están viendo últimamente por la galaxia, y Solrac se libró gracias a una dosis de Brillestim que le permitió esquivar varios ataques.
Con el otro transporte bastante alejado, los cazas rivales decidieron cobrarse venganza por el transporte derribado y giraron sobre su eje para encarar el transporte que tenían más cerca. Por fortuna, y en previsión de un posible encuentro, en esa nave había embarcado sólo el material más prescindible, pero al ver como el transporte saltaba por los aires tras el impacto de un par de misiles de protones, empecé a temer por el transporte principal.
Ya estaba bastante cerca del punto de salto, pero los Tie le seguían muy de cerca, así que decidimos concentrar el fuego sobre ellos para ganar los segundos preciosos que le permitiera huir. Con bastante suerte, logramos derribar el caza Tie que había destruido a nuestro primer transporte, y cuando vimos por fin que el segundo transporte desaparecía, Miranda recogió a los pilotos caídos y saltamos detras de él.
El resultado de la batalla es agridulce. Por un lado, el cargamento principal llegó intacto, y tanto Miranda como Fenn y yo mismo llegamos ilesos, pero perdimos tres naves, y tanto Deluren como Veil sufrieron daños graves de los que aún tienen que recuperarse. Afortunadamente no tenemos que lamentar ninguna baja humana, y tenemos bastantes suministros para continuar en la brecha. De todo se aprende y, desde luego, este combate ha sido un curso avanzado.
Los buscavidas de Erfeamor
Las aventuras y desventuras de un grupo de escoria galáctica.
martes, 3 de noviembre de 2015
viernes, 16 de octubre de 2015
Un nueva aventura
Mi nombre es Erfeamor, Erfeamor de Argororod. Puede que no hayáis oido hablar de mí, aunque dentro de poco lo haréis.
He sido durante algunos años un piloto de caza a las ordenes del Sol Negro. Durante este tiempo he participado en cientos de misiones, viendo como otros se hacían ricos a mi costa, pero todo eso ha cambiado tras la batalla del punto Tansarii. Hartos de esta situación, mi compañero de ala Solrac Edretnom y yo, junto con un joven piloto de Z-95, Puk Delorean, decidimos salirnos de la organización y montar nuestro propio "grupo salvaje".
Se nos unieron dos antiguos enemigos, que al igual que nosotros estaban hartos de vivir a la sombra de otros, los veteranos del punto Tansarii Veil Dantuin y Somos Dejyad, junto con dos piratas Bynaire con los que nos cruzamos y tuvieron el buen sentido de no enfrentarse con nosotros, los hermanos Fomor y Delure San.
Nos establecimos en un asteroide cerca de las minas de Kessel y uno de nuestros primeros trabajos fue asaltar un convoy de Brillestim y androides de seguridad K4 escoltado por dos pilotos de fortuna que, viendo que les superábamos en número, decidieron cambiar de bando y unirse a nosotros en el asalto. La piloto del carguero ligero HWK-290, Miranda Feysin, que iba a la cola del convoy, intentó huir aprovechando la agilidad de su nave comparada con los lentos transportes, pero al final fue atrapada y acabó por alistarse también en nuestras filas.
Con los beneficios del golpe, contratamos los servicios de un antiguo esclavista trandosano, Sasslyss, junto con su nave, un carguero pesado YV-666 y su tripulación de técnicos clandestinos.
Y aquí estamos, con nuestra experiencia, un pequeño arsenal recuperado de nuestros antiguos señores y una buena cantidad de Brillestim, dispuestos a labrarnos un nombre en esta convulsa galaxia.
Si tienes que hacer un trabajo no del todo limpio, y tienes los suficientes créditos, somos lo que necesitas.
He sido durante algunos años un piloto de caza a las ordenes del Sol Negro. Durante este tiempo he participado en cientos de misiones, viendo como otros se hacían ricos a mi costa, pero todo eso ha cambiado tras la batalla del punto Tansarii. Hartos de esta situación, mi compañero de ala Solrac Edretnom y yo, junto con un joven piloto de Z-95, Puk Delorean, decidimos salirnos de la organización y montar nuestro propio "grupo salvaje".
Se nos unieron dos antiguos enemigos, que al igual que nosotros estaban hartos de vivir a la sombra de otros, los veteranos del punto Tansarii Veil Dantuin y Somos Dejyad, junto con dos piratas Bynaire con los que nos cruzamos y tuvieron el buen sentido de no enfrentarse con nosotros, los hermanos Fomor y Delure San.
Nos establecimos en un asteroide cerca de las minas de Kessel y uno de nuestros primeros trabajos fue asaltar un convoy de Brillestim y androides de seguridad K4 escoltado por dos pilotos de fortuna que, viendo que les superábamos en número, decidieron cambiar de bando y unirse a nosotros en el asalto. La piloto del carguero ligero HWK-290, Miranda Feysin, que iba a la cola del convoy, intentó huir aprovechando la agilidad de su nave comparada con los lentos transportes, pero al final fue atrapada y acabó por alistarse también en nuestras filas.
Con los beneficios del golpe, contratamos los servicios de un antiguo esclavista trandosano, Sasslyss, junto con su nave, un carguero pesado YV-666 y su tripulación de técnicos clandestinos.
Y aquí estamos, con nuestra experiencia, un pequeño arsenal recuperado de nuestros antiguos señores y una buena cantidad de Brillestim, dispuestos a labrarnos un nombre en esta convulsa galaxia.
Si tienes que hacer un trabajo no del todo limpio, y tienes los suficientes créditos, somos lo que necesitas.
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